¿Estamos libres de la ley que YHVH un día entregó a su pueblo a los pies del Monte Sinaí,? existen versículos que parecen respaldar esa idea y que la iglesia cristiana ha utilizado para respaldar su doctrina, veamos que nos dicen las escrituras al respecto…
“Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición”. (2 Pedro 3:15-16)
Son las mismas escrituras las que nos dicen que hay algunas cosas que son difíciles de entender, que algunos, indoctos e inconstantes tuercen, porque no las conocen, porque las manipulan. existe muchas cosas que aprendimos y solo creímos en ellas sin cuestionarnos demasiado si aquello era verdad o no, y las adoptamos y las enseñamos, y las esparcimos sin darnos cuenta que solo era una tradición sin mucha base bíblica, o derechamente es una doctrina equivocada.
Esto ha de ir en crecimiento, estuve leyendo con mucha preocupación algunas estadísticas, y uno de los problemas más grandes para el cristianismo es la ignorancia, una cifra muy alta de cristianos según estas estadísticas ni siquiera sabe que son cuatro los evangelios, para algunos esto podría parecer extremo, sin embargo esta ignorancia se ve reflejada ampliamente cuando vienen autoproclamados profetas, apóstoles y pastores, pervirtiendo las escrituras y el pueblo de Dios ni siquiera se percata y acepta con los brazos abiertos todas las herejías que plantean, estos vienen con sicología, humanismo o metafísica y nadie se da cuenta, pues no saben diferenciar entre estas doctrinas humanas y la verdadera palabra de Dios, las escrituras señalan en la primera carta en el libro de apocalipsis a Éfeso y que dice:
“Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado”. (Apocalipsis 2:2-3)
A pesar de las advertencias de la palabra estos personaje son considerados como “grandes hombres de Dios”, la ignorancia, es el gran mal de estos tiempos, por desconocer las escrituras, o por leer solo trozos de ella es que hacemos nuestra doctrinas muy alejadas de la verdad de Dios.
Cuantos han escuchado la frase que dice “no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia” (Romanos 6:14)
¿Qué significa eso?, ¿significa que la ley ha quedado abolida?
Existe una interpretación teológica que señala que el hombre esta libre de la ley, ¿es correcto eso? si estoy libre de la ley, entonces no tengo que cumplirla, debo desechar los diez mandamientos, y permitir todo lo que estos prohíben, o por otro lado, si esto es lo que realmente dice, debo pensar que Pablo es un hereje, pues esta enseñando cosas en contra de lo que las escrituras nos dicen.
Si bien los versículos en nuestras biblias han servido para ordenar y aprendernos pasajes de las escrituras, lo que por supuesto es muy útil, también ha servido para malinterpretar los textos, esto debido a que muchos inescrupulosos solo se han tomado de algunos de ellos para generar doctrinas e ideas equivocadas, esto por supuesto no es problema de la numeración de versículos sino de aquellos que los mal utilizan, y culpa nuestra también que nos quedamos con aquel versículo y no somos capaces de leer el texto completo.
Veamos un versículo que nos habla algo al respecto:
“Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra”. (Romanos 7:6)
Aparentemente este versículo nos habla que realmente estamos libres de la ley, pero analicemos un poco más sobre este tema
En este estudio vamos a confrontar lo que sabemos, lo que nos han enseñado, contra lo que realmente dicen las escrituras.
Este es un tema complejo, así que les pido toda la atención para comprender bien el tema.
Como primera cosa, debemos entender a que nos referimos cuando hablamos de la Ley, la palabra hebrea para ella es TORÁ, que más que ley significa INSTRUCCIÓN, se conoce por TORAH, también a los primeros cinco libros de la Biblia, pues es ahí donde básicamente esta toda la instrucción que Adonay entrego a su pueblo a través de Moisés, y ahí están aglutinados los preceptos, los estatutos, mandamientos, decretos, y testimonios, recordemos que los cinco primeros libros de la Biblia son Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, existen también los TOROT, que es plural de Torah, y que en el nuevo testamento es traducido como NOMOS, es decir leyes, las escrituras nos hablan de varias leyes, dentro de las que podemos citar las siguientes:
Ley de los esclavos
Ley de la restitución
Ley de los sacrificios
Ley de las ofrendas
Leyes sanitarias
Leyes del templo
Leyes del Sacerdocio
Ley de la cosecha, entre muchas otras.
En total 613 leyes, pero tranquilo no todas se aplican a tu vida, ni tienes que pasarte el día respetando todas esas leyes. En nuestra legislación hay más de 20.000 leyes pero no todas se aplican a nuestra vida, si manejamos un vehículo, debemos respetar las leyes del tránsito, pero si no, no. Si tenemos una empresa, debemos regirnos por todas las leyes laborales, de seguridad, de remuneraciones, de producción, pero si no tenemos una empresa, entonces no, lo mismo ocurre con la Ley de Dios.
Se oye en estos tiempos que ya no estamos bajo la Ley, sino bajo la gracia, por lo tanto no debemos seguir la Ley, pues si así lo hacemos, si seguimos la Ley, nos hemos caído de la gracia, es verdad aquello?, eso fue lo que realmente dijo Pablo?, es decir Pablo se atrevió a contradecir todas las escrituras, y más encima nosotros le creímos a sus mentiras, Pablo se atrevió a contradecir a David que dijo:
“Guardaré tu ley siempre, Para siempre y eternamente. Y andaré en libertad, Porque busqué tus mandamientos”. (Salmo 119:44-45)
¿Pablo se atrevió a contradecir todas las escrituras, Pablo realmente enseño en contra de lo que la escritura dice que es eterno?, veamos algunos pasajes de las escrituras:
“Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”. (Josué 1:7-8)
“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
Sino que en la ley de YHVH está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará”. (Salmo 1:1-3)
El salmo 119 nos habla en toda su extensión sobre la Ley de Dios, sobre lo justa, santa y buena que es, sobre la delicia que es meditar en ella, sobre la libertad que nos da el guardarla, siendo este capítulo el más extenso de las escrituras, lo que hace imposible leerlo entero en este estudio, sin embargo te pido que te des el tiempo, lo leas y medites en él.
Pero avancemos en el tema veamos el profeta Ezequiel:
“He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá”. (Ezequiel 18:4)
Aquella es una Ley, el que pecare, morirá, veamos que nos dice Pablo al respecto, en su carta a los romanos:
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Jeshúa Hamashiaj, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Jeshúa Hamashiaj me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”. (Romanos 8:1-8)
Dentro de todas las leyes que hay existe esta Ley llamada la ley del pecado y la Muerte, pues el que pecare, morirá.
La palabra no se puede contradecir así misma, ¿Cómo por un lado nos puede decir que la ley nos da libertad, y por otro que nos hace esclavos?, es decir YHWH no tiene clara su palabra? no es así, el no cambia, y su palabra no cambia.
¿Quién es quién ha intentado invalidar la Ley de Dios?, pues Satanás, es el espíritu del Anticristo obrando en este mundo, quién no quieres que sigas la Ley de Dios, el profeta Daniel nos anticipo esto:
“Y hablará palabras contra el Altísimo, (refiriéndose al anticristo) y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo”. (Daniel 7:25)
Dentro de todas las leyes que existen en la palabra de Dios existe una que lleva por nombre “La Ley del Pecado y de la Muerte”, a que se refiere esta Ley, pues a que el que peca como consecuencia debe morir:
“Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado”. (Deuteronomio 24:16)
“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”. (Romanos 5:12)
Quiero que prestan atención al texto de Pablo a los romanos (Romanos 6:1-14)
¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Yeshua el Mesías, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como el Mesías resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. Y si morimos con el Mesías, creemos que también viviremos con él; sabiendo que el Mesías, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; más en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Yeshua el Mesías, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. (Romanos 6:1-14)
Ya la Ley no te persigue, el precio ya fue pagado, un delincuente que ha cometido un delito, la Ley lo persigue, está bajo la ley. A nosotros la ley del pecado y la muerte nos perseguía, estábamos bajo la ley, pero ahora estamos bajo ley del Espíritu de vida en Jeshúa Hamashiaj que me ha librado de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8:2). Ya no estamos bajo esa ley que nos perseguía, ahora estamos dentro de la Ley, es decir, estamos en la gracia, tal como un delincuente cuando se le indulta de un pecado, y ya está libre de la ley que condena ese pecado.
¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera. ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia. Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia. Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Yeshua el Mesías Señor nuestro. (Romanos 6:15-23)
Esta escrito, es una ley, el que peca debe morir, pero el regalo de Adonai es la vida eterna en Yeshua el Mesías,
7:7 ¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
7:8 Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto.
7:9 Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí.
7:10 Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte;
7:11 porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.
7:12 De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. (Romanos 7:7-12)
Si no hay una ley que lo condene el pecado está muerto, Pablo lo explica a continuación, Yo vivía sin Ley por un tiempo, en la tradición Judía se inicia su vida adulta a las doce años, antes de eso no tiene responsabilidad en sus acciones después de esa edad si, por eso Pablo dice que vivía sin ley, pues no había una ley que pesara sobre él, pero venido el mandamiento el pecado revivió y el murió.
7:13 ¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso.
7:14 Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.
7:15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.
7:16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.
7:17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.
7:18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
7:19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.
7:20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
7:21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
7:22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
7:23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
7:24 ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
7:25 Gracias doy a Dios, por Yeshua el Mesías Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado. (Romanos 7:16-25)
La enseñanza tradicional dice que el creyente en Yeshua ya no debe practicar la ley, que ahora estamos libre de ella, sin embargo la ley tiene sus orígenes en los llamados 10 mandamientos, ¿qué dices tú? debemos dejar de seguir los mandamientos del Señor, yo creo que cualquiera diría que por supuesto que no, sin embargo si los aceptamos porque no aceptamos todos los mandamientos, el cuarto mandamiento ha quedado absolutamente relegado? ¿Porque el Shabat no lo celebramos si es mandamiento del Señor?.
Pero volvamos a un versículo que ya leímos, pero nos aclara bastante las cosas:
“¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?” (Romanos 6:16)
Veamos el capítulo 8 de Romanos:
8:1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Yeshua el Mesías, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
8:2 Porque la ley del Espíritu de vida en Jeshua el Mesías me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. (Romanos)
A esto se refieren las escrituras, y los demás apóstoles también hacen mención de ellos, veamos un ejemplo en el libro de Santiago:
Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. (Santiago 1:15)
El Señor vino a librarnos de una Ley que nos condenaba, cada uno moriría por su pecado, y ciertamente según las escrituras todos hemos pecado, por lo tanto la sentencia pesa sobre todos nosotros, según la sentencia de la ley del pecado y de la muerte todos debíamos morir, pero Yeshua el Mesías vino a librarnos de esa Ley, de la Ley del pecado y de la muerte. Ahora por su muerte estamos en la Ley del espíritu de vida que nos fue dada a través de Yeshua el Mesías.
Yeshua no vino a abolir la Ley de Dios, el vino a cumplir la sentencia que pesaba sobre cada uno de nosotros, vino a cumplir la ley, vino a pagar por esa sentencia, para que ya no sirvamos mas a esa Ley del pecado que era para muerte, sino a la nueva Ley del espíritu, la que nos da vida (Romanos 8:2). Lo cual tampoco significa que esa ley del pecado este abolida, sigue teniendo la misma vigencia, solo que YHVH espera que nos arrepintamos, y sirvamos a la nueva Ley del espíritu de vida que me ha librado de la ley del Pecado.
Volvamos a Romanos 7, donde Pablo hace una alegoría sobre el matrimonio:
“¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive? Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido. Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera”. (Romanos 7:1-3)
Este es un ejemplo que Pablo coloca para entenderlo, la ley del pecado y de la muerte ya no tiene vigencia en nosotros, aún así no ha quedado abolida, quien no muera en el Mesías debe pagar por qué esa Ley lo condena, y la Ley le persigue.
Otro ejemplo es la Ley de la gravedad, mientras estamos aquí en la tierra, no perderá su vigencia, pero si vamos al espacio esa ley ya no está sobre nosotros.
La ley del pecado y de la muerte para que pierda su vigencia sobre nosotros, necesariamente debemos morir, pero que dice la escritura, que Yeshua murió por nosotros, de esta manera alcanzamos un estado de libertad de esta ley que nos condenaba, leamos como sigue el texto:
“Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley (Torot, no Torah) mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios. Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley (De cual ley? La ley que nos condenaba), por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra”. (Romanos 7:4-6)
Sirvamos a la nueva ley, la ley del Espíritu de vida en Jeshúa Hamashiaj me ha librado de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8:2), que era el régimen viejo de la letra, de lo que está escrito. Recordemos que la renovación del pacto, es que YHVH escribiría su ley en nuestros corazones y ya no sobre piedras, YHVH nunca dijo que la quitaría.
Ahora puedes decir con toda propiedad, ya no estoy bajo la ley, sino que estoy en la ley. Mi caminar sobre esta tierra es legal, la ley del pecado y de la muerte ya no me persigue, estoy libre de ella, el precio de mi condena fue pagado y hoy camino en la gracia que me otorgó ese indulto que vino del cielo.
La puerta de acceso a Elohim es a través de Yeshua, la Ley no te justifica delante de Elohim, la puerta de entrada es la fe, y debemos apropiarnos de ella, y de esa manera obra la gracia en ti, que fue Yeshua el Mesías quien pago el precio que pasaba sobre ti, pero Elohim no pasó por alto el pecado, debió haber una muerte, pues es una ley, y no puede quedar sin cumplimiento.
Yo hace algún tiempo, tenía un vehículo y tenía sus papeles para circular atrasados, y cada vez que salía en el andaba arrancando de la ley, la ley me perseguía, la ley estaba sobre mí, andaba asustado por las calles, pues si me detenía un policía mi transgresión iba a quedar a la luz. Hoy tengo todos los papeles al día, por lo tanto estoy en la ley, no tengo nada que temer y puedo circular libremente por cualquier lugar. Sin embargo eso no significa que aquella ley que me condenaba haya dejado de tener vigencia, continua teniéndola, lo que sí cambio es que hoy yo estoy a cuenta, y mi andar es legal.
La ley de Dios como dijo David es eterna, es para siempre, no tendrá fin, y Los discípulos, como lo muestran las escrituras, continuaron guardando la Ley después de la resurrección de Yeshua.
La llamada iglesia primitiva, término que por cierto no es muy correcto, no contradijo en ninguna manera a la palabra de Dios, la que manda, donde quiera que leas, que debemos guardar la ley y los mandamientos, de alguna manera la religión romana ha querido hacer creer que para los primeros seguidores del Mesías, la ley no tuvo ninguna vigencia, y según ellos se sustituyo la ley por la gracia, incluso han hablado de dispensaciones, y hablan de la dispensación de la ley y la dispensación de la gracia, lo cual no está escrito en ninguna parte, eso es solo fantasía sin ningún respaldo…
Leamos Mateo capitulo 5 versículo 17
“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego”. (Mateo 5:17-22)
Yeshua en ninguna manera vino a abrogar la ley, vino a darle su verdadero significado, y le dio el espíritu a esa Ley que estaba escrita en piedra, pero que muy pronto YHVH la escribiría en los corazones de quien le amara.
Veamos ejemplos de los discípulos:
Hechos 4:34
“Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad. Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre, como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles. (Hechos 4:34-37)
La escritura dice que Bernabé era un Levita, y que dice la ley acerca de los levitas
“Más los levitas harán el servicio del tabernáculo de reunión, y ellos llevarán su iniquidad; estatuto perpetuo para vuestros descendientes; y no poseerán heredad entre los hijos de Israel. Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán a YHVH en ofrenda; por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad”. (Números 18:23-24)
Bernabé estaba cumpliendo la ley, según esta un levita no podía poseer heredades, por lo tanto la vendió y llevó el valor a los apóstoles.
Veamos otro ejemplo en el libro de los Hecho esta vez del apóstol Pablo:
Hechos 18:18
“Mas Pablo, habiéndose detenido aún muchos días allí, después se despidió de los hermanos y navegó a Siria, y con él Priscila y Aquila, habiéndose rapado la cabeza en Cencrea, porque tenía hecho voto. Y llegó a Efeso, y los dejó allí; y entrando en la sinagoga, discutía con los judíos, los cuales le rogaban que se quedase con ellos por más tiempo; mas no accedió, sino que se despidió de ellos, diciendo: Es necesario que en todo caso yo guarde en Jerusalén la fiesta que viene; pero otra vez volveré a vosotros, si Dios quiere. Y zarpó de Efeso. (Hechos 18:18-21)
Pablo tenía hecho voto de nazareo, según lo describe Números 6:
"Habló YHVH a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: El hombre o la mujer que se apartare haciendo voto de nazareo, para dedicarse a YHVH, se abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre de vino, ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas. Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de la vid, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá. Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los días de su apartamiento a YHVH, será santo; dejará crecer su cabello…….
18 Entonces el nazareo raerá a la puerta del tabernáculo de reunión su cabeza consagrada, y tomará los cabellos de su cabeza consagrada y los pondrá sobre el fuego que está debajo de la ofrenda de paz.
Este voto, incluso incluía sacrificio de animales en el templo, y esto ocurría aún después de la resurrección del Mesías, Pablo cumplía la Ley, y la enseñaba, hay otro ejemplo de esto mismo,
Hechos 21:20-26
“Cuando ellos lo oyeron, glorificaron a Dios, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que han creído; y todos son celosos por la ley. Pero se les ha informado en cuanto a ti, que enseñas a todos los judíos que están entre los gentiles a apostatar de Moisés, diciéndoles que no circunciden a sus hijos, ni observen las costumbres. ¿Qué hay, pues? La multitud se reunirá de cierto, porque oirán que has venido. Haz, pues, esto que te decimos: Hay entre nosotros cuatro hombres que tienen obligación de cumplir voto. Tómalos contigo, purifícate con ellos, y paga sus gastos para que se rasuren la cabeza; y todos comprenderán que no hay nada de lo que se les informó acerca de ti, sino que tú también andas ordenadamente, guardando la ley. Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito determinando que no guarden nada de esto; solamente que se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación. Entonces Pablo tomó consigo a aquellos hombres, y al día siguiente, habiéndose purificado con ellos, entró en el templo, para anunciar el cumplimiento de los días de la purificación, cuando había de presentarse la ofrenda por cada uno de ellos”.
En un estudio anterior explicamos cómo se ha ocultado el tema de la transgresión de la ley, traduciendo la palabra iniquidad de otra manera, para darle una connotación distinta a la que realmente tiene, que como ya explicamos, la palabra iniquidad viene de la palabra griega Anomia, que literalmente es “Sin Ley” o “Transgresores de la Ley”, y el Señor aquel día apartará de su lado a los que han cometido iniquidad, es decir a quienes han transgredido la ley de YHVH.
Algunos tienen temor debido al tema de la circuncisión, pues dejemos que las escrituras nos enseñen de eso:
LA CIRCUNCISIÓN
“Si te volvieres, oh Israel, dice YHWH, vuélvete a mí. Y si quitares de delante de mí tus abominaciones, y no anduvieres de acá para allá, y jurares: Vive YHWH, en verdad, en juicio y en justicia, entonces las naciones serán benditas en él, y en él se gloriarán. Porque así dice YHWH a todo varón de Judá y de Jerusalén: Arad campo para vosotros, y no sembréis entre espinos. Circuncidaos a YHWH, y quitad el prepucio de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalén; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien la apague, por la maldad de vuestras obras. (Jeremías 4:1-4)
...Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz. Porque YHWH vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho; que hace justicia al huérfano y a la viuda; que ama también al extranjero dándole pan y vestido. (Deuteronomio 10:16-18)
“Es cierto que, a quien obedece a la ley de Moisés, la circuncisión le sirve de algo; pero si no la obedece, es como si no estuviera circuncidado. En cambio, si el que no está circuncidado se porta según lo que la ley ordena, se le considerará circuncidado aun cuando no lo esté. El que obedece a la ley, aunque no esté circuncidado en su cuerpo, juzgará a aquel que, a pesar de tener la ley y de estar circuncidado, no la obedece. Porque ser judío no es serlo solamente por fuera, y estar circuncidado no es estarlo solamente por fuera, en el cuerpo. El verdadero judío lo es interiormente, y el estar circuncidado es cosa del corazón: no depende de reglas escritas, sino del Espíritu. El que es así, resulta aprobado, no por los hombres, sino por Dios”. (Romanos 2:25-29)
Así de bueno es Dios, que hace la marca de Su pacto en nosotros con un sello que no se puede ver más que con el corazón... el apóstol Pablo citando al profeta Jeremías dice:
“Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, En que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo”; (Hebreos 8:8-10)
La palabra nos insta a no quitar ni agregar nada a ella, sin embargo esto es algo que ha sucedido claramente, por un lado la casa de Judá a agregado y agregado palabras a la Ley, la cual es justa, santa y buena, según palabras del propio apóstol Pablo (Romanos 7:12), y es por lo que Yeshua confrontó a los líderes religiosos, pues habían agregado tantas normas para guardar la ley, que esta se hizo insostenible, por las tradiciones de los hombres habían invalidado la ley de Dios, pues las cargas que pusieron sobre ellas ni siquiera ellos las podían llevar, llegó a resultar impracticable guardar el Shabbat por ejemplo, debido a todas las normas y reglas que requería desde el inicio hasta el fin de este, hasta el día de hoy Judá se ha llenado de leyes y leyes, llenando volúmenes y volúmenes en libros que hasta el día de hoy llegan a tener más importancia que la propia palabra de Dios. Por otro lado Efraín que ya sabemos que se mezcló con el mundo y abrazó el paganismo, contrariamente lo que ha hecho es quitar y quitar palabras de la Ley, proclamando inclusive que esta está abolida y hoy no tiene vigencia, lo cual es verdaderamente incompresible, pues al parecer ni siquiera se han detenido a meditar en lo que proclaman, solo han absorbido tradiciones, que tal como hizo Judá, solo son de hombres
Sé muy bien que este es un tema complejo y delicado, pues los judíos van a defender su proceder, que por cierto es milenario, por sobre todas las cosas, pues según su perspectiva son ellos los depositarios de la palabra de Dios, por otro lado el cristianismo va a defender también su posición pues ellos consideran que YHVH desechó a Judá y Yeshua abolió la Ley, ciertamente este es un embrollo que el Señor mismo solucionará como está escrito por el profeta Ezequiel en el capítulo 37 de su libro, y por el profeta Amos (10:11), donde YHVH profetiza que restaurará el tabernáculo de David que esta Caído, cuando se acabe la dispersión de su pueblo, y cuando Israel y Judá vuelvan a ser uno delante de su Rey, Yeshua, para que se cumpla lo señalado por el profeta Isaías, quien dijo:
“Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de YHVH como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de YHVH, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de YHVH. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra”. (Isaías 2:2-4)
La transgresión a la Ley de YHVH continua, muchos hoy día sin mayor cuestionamiento y por herencia de tradiciones de hombres han decido rechazar la Ley de Dios, bajo el engaño de que esta está abolida, aún cuando las escrituras nos enseñen que su palabra y su ley es eterna, la ley de Dios es para siempre.
Hagamos como David que cautivo el corazón de YHVH pues el amó su ley, y lo dejo plasmado en el salmo 119:
Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de YHVH. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan; Pues no hacen iniquidad. Los que andan en sus caminos. Tú encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos. ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos Para guardar tus estatutos! Entonces no sería yo avergonzado, Cuando atendiese a todos tus mandamientos. Te alabaré con rectitud de corazón. Cuando aprendiere tus justos juicios. Tus estatutos guardaré; No me dejes enteramente.
Que la bendición de Adonai este sobre ti.

